Tirano hondureño militariza el Congreso en respuesta a iniciativa ciudadana que se opone a sus planes

Si este artículo por suerte llega a traspasar fronteras, queremos informar al lector que en Honduras ejerce el poder una dictadura dirigida por Juan Orlando Hernández y con la complicidad de sus correligionarios ubicados en el Congreso y la Corte Suprema de Justicia.

Hernández gobierna desde el año 2014, y debía abandonar el poder en el 2018, ya que en Honduras está prohibida la reelección presidencial. No obstante el gobernante utilizó su poder para mantenerse en el cargo.

Desde entonces Hernández y sus cómplices han cometido un sinnúmero de actos de corrupción envalentonados por su control del sistema de justicia y las Fuerzas Armadas. Además han establecido alianzas con traficantes de drogas para aumentar su poder.

En los últimos años el régimen nacionalista ha reprimido cualquier foco de insurrección mediante el uso de fuerzas militares que mantiene en las calles como una política de seguridad.

Imposición de las ZEDE

Actualmente el régimen de Hernández está imponiendo unos proyectos denominados Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE).

El Colegio de Abogados, Universidades, la empresa privada, alcaldías, las iglesias católica y evangélica, así como numerosos colegios profesionales, organizaciones sociales y la población en general se han opuesto a esos proyectos.

Hay razones sobradas para esa férrea oposición. Las ZEDE implican que se cederá parte del territorio nacional a un grupo de empresarios extranjeros, quienes establecerán sus propias leyes, servidores de justicia, fuerzas del orden, sistema tributario, etc.

Con ellas se crean zonas territoriales dentro de la geografía nacional, que escapan al imperio de la ley que rige en el territorio de Honduras. Esos territorios estarían gobernados por empresarios extranjeros, con todas las capacidades de gobierno en todos los ámbitos.

En la actualidad, aproximadamente el 35% del territorio hondureño, correspondiente a las zonas de baja densidad de población de los departamentos contiguos al Golfo de Fonseca y el Mar Caribe (Valle, Choluteca, Cortés, Atlántida, Colón y Gracias a Dios), estaría quedando a disponibilidad del régimen especial de las ZEDE.

Intimidación por medio de las fuerzas militares

Un gran número de recursos de inconstitucionalidad han sido presentados contras las ZEDE, sin embargo todos son desestimados por los aliados de Hernández en la Corte Suprema de Justicia.

Este 19 de julio se hizo el último intento: una iniciativa ciudadana impulsada por el Consejo Nacional Anticorrupción y con el respaldo de más de 15 mil firmas de ciudadanos hondureños.

Los folios con las firmas fueron llevadas en una caravana de vehículos al Congreso Nacional.

En respuesta y como un método de intimidación, Hernández mandó a militarizar el edificio de ese poder del Estado, a pesar de tratarse de una iniciativa completamente pacífica. Es evidente que el dictador teme y hasta odia al pueblo a quien un día juró servir.

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