«Latas móviles» de Honduras: cerca de 20 veces mas caras que hospitales habilitados en El Salvador

El régimen hondureño, a través de Invest-H realizó la compra de 7 módulos hospitalarios que han sido denominados «latas móviles» por el Colegio Médico, mientras que el Consejo Nacional Anticorrupción concluyó luego de una inspección que se trata de simples triajes.

En total, el Estado de Honduras desembolsó casi 47 millones de dólares por los cuestionados módulos hospitalarios, en una compra que ha sido descrita como una de las mayores estafas de la última década.

El valor de cada centro de atención ronda los 5.5 y 7.9 millones de dólares, es decir, alrededor de 130 y 190 millones de lempiras respectivamente. En su momento las autoridades aseguraron que dichos módulos contarían con al menos 260 camas con Unidades de Cuidados Intensivos y 182 camas con unidades de alta dependencia.

El régimen hondureño también aseguró que el equipo estaría llegando a Honduras a finales del mes de abril del 2020 y serían instalados sin contratiempos en el mes de mayo, sin embargo a casi un año de efectuarse la compra apenas dos de estos centros de atención han comenzado a operar parcialmente, pues no cuentan con Unidades de Cuidados Intensivos y les fueron retiradas la mitad de sus camas hospitalarias debido a que no se cumplían las especificaciones de espacio para atender pacientes con Covid-19.

Mientras tanto en El Salvador:

El Gobierno del presidente Nayib Bukele inauguró en el pasado mes de abril un hospital temporal para pacientes COVID-19 en el municipio de Tecoluca, San Vicente, en el marco de la emergencia sanitaria.

El titular de Obras Públicas informó que en la infraestructura temporal se invirtieron $412,000 (10 millones 275,000 Lempiras). Con capacidad para unos 250 pacientes, el hospital cuenta incluso con dormitorios para los médicos.

El hospital, ubicado en la carretera Litoral, consta de cuatro módulos, cada uno con una estación de enfermería, farmacia y una área bioinfecciosa. Además, tiene un edificio administrativo y dormitorios para el personal de salud. También está equipado con sistema eléctrico propio, cisterna, aire acondicionado y un mecanismo de alarma en cada una de las camas de los pacientes.

También el gobierno salvadoreño inauguró el mismo día el hospital temporal de Jiquilisco, Usulután, para atención de pacientes COVID-19.

A la inauguración asistieron los ministros de Salud, Francisco Alabi; y de Obras Públicas, Romeo Rodríguez, junto al representante de la Organización Panamericana de la Salud en El Salvador (OPS), Carlos Garzón.

Este hospital tiene capacidad para atender a 250 pacientes, explicó Alabi. En su adecuación y equipamiento se han invertido más de $372,000(9 millones 277,000 lempiras) monto que incluye la mano de obra y materiales para mejorar la infraestructura.

Usando matemáticas simples nos podemos dar cuenta que Honduras pagó casi 20 veces más por las «latas móviles» que aún no funcionan, que los hospitales habilitados y totalmente operativos en El Salvador.

El Salvador invirtió alrededor de 10 millones de lempiras en cada hospital, mientras que Honduras gastó más de 130 millones en los módulos hospitalarios mas pequeños mientras que desembolsó casi 200 millones de lempiras por los mas grandes.

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