Asfura obtuvo casi 200 millones del Estado sin prestar ningún servicio, según investigación

Una reciente investigación de Expediente Público demostró que, en 2011, a través de una empresa de su propiedad conocida como  Sulambiente, Nasry Tito Asfura obtuvo 8.1 millones de dólares (194 millones de lempiras) del Estado, sin dar ningún servicio.

El líder nacionalista y actual candidato a la presidencia ha realizado una serie de artimañas para ocultar la propiedad de sus empresas, por medio de las cuales ha suscrito jugosos contratos con el Estado e incluso entabló una millonaria demanda contra la municipalidad de San Pedro Sula.

Documentos en poder de Expediente Público, señalan que Nasry Asfura era accionista del 50 por ciento de Sulambiente desde su creación hasta el 2016, y lo hizo por medio de otra empresa de su propiedad denominada Agac de Centroamérica.

A Sulambiente, que anteriormente se llamaba  Agac y Otros, le fue adjudicada en 2001 la concesión para la recolección de los desechos sólidos en el municipio de San Pedro Sula, mediante una licitación internacional, pero la administración del nacionalista Óscar Kilgore  (2002-2006) decidió no firmar el contrato, declarando fracasada la licitación. 

En agosto de 2011, ese consorcio por medio de una sentencia firme obtenida en 2005,  embargó  las cuentas bancarias de la municipalidad, en ese entonces administrada por el edil Juan Carlos Zúniga. Esa acción causó enorme perjuicio económico en las finanzas municipales: empleados sin salario por más de 7 meses y paralización de varios proyectos de infraestructura que se ejecutaban. 

De acuerdo al Registro Mercantil de Tegucigalpa, los accionistas de Agac de Centroamérica S.A, son Cristian René Stefan Handal y Desarrollo Construcción y Equipo (Decoesa), cuyo propietario es Nasry Juan Asfura Zablah.  

Agac y Otros estaba formado en 2001 por empresas italianas: Agac s.p.a, la sociedad  Acea S.P. A., Ama International S.P.A, Heca S.P.A y la empresa hondureña Eterna S.A. 

Posteriormente, en 2005, las acciones del consorcio italiano Agac y Otros fueron adquiridas por la sociedad mercantil Agac de Centroamérica S.A., una compañía local recién constituida en ese entonces por accionistas hondureños.

Esa sociedad fue conformada el 8 de septiembre de 2005, con un capital social de 10 millones de lempiras, unos 400 mil dólares, describe la escritura pública de constitución, inscrita en el Registro Mercantil de Tegucigalpa. 

El 27 de febrero del 2003, la corporación municipal de Kilgore violentó la Ley de Contratación del Estado que rige el proceso de licitaciones, según el acta N°32 de sesión ordinaria, donde se anula el punto N°2 del acta N°90 de fecha 27 de septiembre del 2001, en la cual se había adjudicado la licitación del concesionamiento de los desechos sólidos por unanimidad. 

La única forma de anular esa licitación era mediante un dictamen legal emitido por la Procuraduría General de la República, pero esa instancia no fue agotada, ocasionando un problema legal para la ciudad de San Pedro Sula. 

Con la decisión tomada por la comuna en pleno, los apoderados de Sulambiente presentaron demanda con reclamación de daños y perjuicios ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de San Pedro Sula el cuatro de febrero del 2004.  

Para el 25 de enero del 2005, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de San Pedro Sula, presidido por el abogado Mario Augusto Peraza Zelaya, emitió sentencia sobre ese juicio. La sentencia ordenaba a la municipalidad de San Pedro Sula anular el acto administrativo donde la Corporación Municipal había declarado fracasado el proceso licitatorio en septiembre del año 2001. 

También ordenaba el pago de daños y perjuicios por 6.6 millones de dólares y las costas del juicio por 1.5 millones de dólares. 

“Esta investigación realizada por Expediente Público se logra evidenciar que Nasry Asfura logró ocultar su relación societaria con Sulambiente; los sampedranos y demás ciudadanos no supieron o no lograron comprobar que los millones obtenidos de ese proceso que se llevó con poca transparencia y sin dar el servicio de recolección de basura en San Pedro Sula, llenaron y llenaron los bolsillos del ahora candidato presidencial del Partido Nacional, Nasry “Tito” Asfura o “Papi a la orden”, un hábil empresario que ganó una millonaria demanda a la alcaldía de San Pedro Sula, sin haber prestado nunca un servicio, es decir, sin haber trabajado”

Expediente Público

El 12 de septiembre del 2005, el representante de Agac y Otros junto al alcalde Kilgore, llegaron a acuerdos de pago y la municipalidad se comprometió a modificar las tarifas de recolección de basura y dolarizarlas. 

Luego las negociaciones se pausaron y con la llegada de la nueva administración en 2010-2014, dirigida por Juan Carlos Zúniga, el proceso de negociación fracasó y en 2011 la comuna sampedrana tuvo que pagar una demanda por daños y perjuicios a Sulambiente por 8.1 millones de dólares sin haber dado el servicio de recolección de la basura durante 10 años. 

Todo ese tiempo, la municipalidad pagaba contratistas que se encargaban de la recolección de desechos sólidos. Tras largos 12 años de litigio, el contrato con Sulambiente fue firmado en 2014 por el actual alcalde nacionalista, Armando Calidonio y vence en 2028. Calidonio otorgó el contrato por 14 años.

Ocultó su nombre

El 17 de agosto de 2011, las acciones de Desarrollo Construcción y Equipo (Decoesa) fueron transferidas a la sociedad Alquileres y ventas de Honduras, Alvehsa con 9,999 acciones y 1 acción al señor Johnny Roberto Kafati Segebre también funcionario en ese entonces del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS).  

El señor Johnny Roberto Kafati Segebre también se desempeñó en 2002-2006 como ministro asesor en Vivienda en el gobierno del ex presidente Ricardo Maduro. 

En la sociedad Alvehsa, “Papi a la orden” o Tito Asfura también era accionista y fungió como tesorero de esa compañía. Un mes después, Tito Asfura traspasó las acciones que tenía en Alvehsa a los señores Johnny Alejandro Kafati Chapa, Ivanna Oralia Kafati Chapa, Salomón Kafati Chapa y Felipe Kafati Chapa. 

El 28 de septiembre de 2011, Tito Asfura -en una entrevista con el diario La Prensa– negó tener vínculos societarios con Sulambiente. “Lo que recomendé al alcalde Juan Carlos Zúniga es que arreglen con ellos, con los italianos”, expresó a los periodistas que lo consultaron sobre el embargo a las cuentas de la alcaldía. 

Cuando ofreció esas declaraciones, Tito Asfura era diputado y ministro del FHIS. 

A las semanas de haber movido sus acciones, el 21 de octubre de 2011, fiscales del Ministerio Público llegaron a las oficinas del procurador general de la municipalidad de San Pedro Sula, siguiendo una investigación contra Sulambiente por supuestos actos de corrupción. La denuncia había sido interpuesta por esa entidad hacia seis años. 

Le devuelven las acciones 

De acuerdo con la verificación exhaustiva de los documentos en poder de Expediente Público, el 6 de septiembre de 2016,  Alvehsa traspasó 4,399 acciones a  Constructora de Desarrollos Nacionales (Codena), propiedad de Nasry Asfura; y el resto, el uno por ciento de Johnny Roberto Kafati Segebre, también pasa a Constructora de Desarrollos Nacionales (Codena).  

Quedando Agac de Centroamérica, principal accionista de Sulambiente conformada por Alvehsa y Codena: Johnny Alejandro, Ivanna Oralia, Salomón y Felipe Kafati Chapa socios de Alvehsa con 5,600 acciones y la Constructora de Desarrollos Nacionales, Codena, propiedad de Nasry Asfura con 4,400 acciones. 

Ese mismo año, Sulambiente vendió el 50 por ciento de sus acciones a la empresa colombiana Interaseo Servicios de Honduras, quedando Agac de Centroamérica S.A. con la mitad de acciones. En el Registro Mercantil de Tegucigalpa, no ha habido más incorporaciones de socios en esa empresa.

Investigación completa y documentos aquí: https://expedientepublico.org/alcalde-de-tegucigalpa-nasry-asfura-el-papi-de-la-basura/

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