Informe internacional identifica a JOH como “el padrino” de poderosa organización criminal del Triángulo Norte

En un reciente informe de la influyente Anadulu Agency, agencia de noticias oficial de Turquía fundada en 1920 durante la Guerra de Independencia de ese país, se identifica al gobernante hondureño, Juan Orlando Hernández, como “el padrino” de una poderosa estructura criminal del Triángulo Norte de Centroamérica.

De acuerdo a las investigaciones, esta organización criminal movilizó entre 300 y 500 kilos de cocaína al mes desde 2009 hasta 2019, los cuales eran producidos en narcolaboratorios en Honduras y participaron en otras operaciones de drogas en coordinación con poderosos carteles transnacionales.

Según las estimaciones de las autoridades, Tony Hernández coordinó, en nombre de su hermano el presidente Juan Orlando Hernández, el tráfico de 200.000 kilos de cocaína hacia Estados Unidos y “canalizó millones de dólares de la ganancia de la droga a las campañas del Partido Nacional de Honduras para impactar en las elecciones de 2009, 2013 y 2017”.

A continuación el informe de la Agencia Anadolu:

El nombre del “padrino” de una de las organizaciones del narcotráfico del Triángulo Norte, que involucra a altos funcionarios del gobierno de Honduras, fue revelado esta semana por fiscales federales de la Corte de New York, en Estados Unidos.

Se trata del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, señalado por los fiscales de haber recibido sobornos, de estar detrás de actividades del narcotráfico y de conspirar para “meter droga en las narices de los gringos para inundar Estados Unidos con cocaína”.

Su hermano, el exdiputado Juan Antonio Hernández, fue declarado culpable en 2019 por sus vínculos y actividades relacionadas con el narcotráfico en la región centroamericana. “Tony” Hernández -según se estableció en el juicio- es el eslabón en la cadena de mando y protección de la organización delictiva.

Según los fiscales estadounidenses, el mandatario y su hermano recibieron USD 1.000.000 del capo Joaquín “el Chapo” Guzmán, líder del Cartel de Sinaloa, en 2013, dinero que sirvió para asegurar la presidencia de Hernández. A cambio, los narcotraficantes recibieron protección por parte del Gobierno de Honduras.

Mientras las investigaciones continuaban y la DEA hacía la conexión entre los narcos y el presidente hondureño, Trump aparecía junto a Hernández para celebrar los acuerdos en los que Honduras se comprometía a recibir a todos los solicitantes de asilo rechazados por Estados Unidos.

Las investigaciones de la Fiscalía y de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) en Honduras señalan que los hermanos Hernández recibieron entre 2004 y 2019 más de USD 2.500.000 para la campaña de diputados de ambos, para la campaña presidencial del expresidente hondureño Porfirio Lobo y para la campaña presidencial del actual presidente Juan Orlando Hernández.

Geovanny Daniel Fuentes Ramírez es la pieza que reveló y confirmó, de acuerdo con los documentos judiciales, la participación del presidente Hernández, así como su jerarquía y la de su hermano “Tony”, en la organización criminal del narcotráfico. El hondureño fue presentado ante la Corte de New York el año pasado.

De acuerdo con las investigaciones, Fuentes Ramírez era el encargado de solicitar el apoyo económico al hermano del presidente; además, de reunir a los miembros de la policía que participaban en los operativos para transportar la droga o para dar seguridad a un laboratorio de cocaína construido y financiado por los hermanos Hernández en el municipio de Omoa.

Según los fiscales estadounidenses, con el apoyo de Fuentes Ramírez, “Tony” Hernández logró movilizar entre 300 y 500 kilos de cocaína, cada mes desde 2009 hasta 2019, con el respaldo y la venia del presidente Hernández. Fuentes Ramírez era también el que se encargaba de pagar sobornos a la policía y militares que apoyan los operativos del tráfico de droga o de protección al laboratorio.

Los documentos indican también que Fuentes Ramírez coordinaba con “Tony”, y una vez el presidente Hernández (referido en los documentos como “CC-4”) lo avalaba, se ejecutaban las acciones. En uno de los procesos, los fiscales aseguran que “Tony” recibió la bendición de su hermano, el presidente, y luego respaldó a Fuentes Ramírez para asesinar a por lo menos tres personas vinculadas con el grupo criminal.

Un mes después de la acusación en contra de Fuentes Ramírez, los fiscales presentaron una nueva acusación en contra del exjefe de la Policía Nacional de Honduras, Juan Carlos Bonilla Valladares, alias “el tigre”.

El fiscal del caso, Geoffrey Berman, dijo que “el jefe de la Policía Nacional de Honduras abusó deliberadamente de su posición y jugó un papel clave en la conspiración violenta para el tráfico de drogas, a favor de “Tony” Hernández”.

La DEA señaló, además, que Bonilla Valladares “deliberadamente usó su alta posición para influenciar a otros policías, para proteger incluso con violencia a los miembros del grupo del narcotráfico que tenían conexiones políticas y para trasladar cocaína hacia Estados Unidos”.

Los documentos revelan que Bonilla Valladares, quien perteneció a la corporación policial desde 1985, también recibió “cientos de toneladas” de cargamentos de droga que llegaron a Honduras desde Colombia y Venezuela. La droga fue trasladada, bajo el comando de Bonilla Valladares, por todo el territorio hondureño hacia la frontera con Guatemala.

“En 2010 Hernández Alvarado (‘Tony’) y ‘CC-4’ (el presidente Juan Orlando) ayudaron a que Bonilla Valladares escalara en su posición en la Policía Nacional de Honduras. A cambio, Bonilla Valladares prometió protección para todas las actividades relacionadas al narcotráfico. Bonilla Valladares era un hombre de confianza de ‘Tony’ y ‘CC-4’, le asignaban tareas especiales, incluidos homicidios”, consta en los documentos del proceso.

“Tony”, de 42 años, aún espera la sentencia que le impondrá la Corte. El exdiputado podría pasar desde 30 años hasta el resto de su vida en la cárcel. Según la investigación, coordinó el tráfico de 200.000 kilos de cocaína hacia Estados Unidos y “canalizó millones de dólares de la ganancia de la droga a las campañas del Partido Nacional de Honduras para impactar en las elecciones de 2009, 2013 y 2017”.

Las elecciones presidenciales señaladas en el caso, corresponden a las elecciones en las que su hermano, Juan Orlando Hernández, resultó ganador de las presidenciales de Honduras de 2013 y 2017.

Los documentos señalan, además, que “Tony” era el enlace clave entre los narcotraficantes de otros países, entre los políticos que apoyaron el narcotráfico y el mismo presidente Juan Orlando. Los investigadores destacaron que los capos del narco de Colombia y México, incluido “El Chapo” Guzmán, se entendían con el hermano del presidente.

A “Tony” Hernández, no solo lo vinculan en los casos de Fuentes Ramírez y Bonilla Valladares, el exjefe de la policía. Su nombre también relució en la investigación de la DEA contra miembros del Cártel del Atlántico, clasificado como una de las organizaciones criminales del narcotráfico más grandes de Honduras, que tuvo conexiones con políticos y altos mandos militares en la región.

Lea la investigación completa aquí: https://www.aa.com.tr/es/mundo/investigaciones-indican-que-el-presidente-de-honduras-lleg%C3%B3-al-poder-con-el-dinero-del-narco-y-bajo-el-silencio-de-trump/2111857

1 comentario

  1. Terrible para nuestro país con tanta necesidad
    de salud educación trabajo
    Es inaceptable y falta de principios honestidad
    Hay que parar tanta gruel dad

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