Lleno de ira, magistrado ordena auditoría contra el CNA por atreverse a denunciar a su allegado Marco Bográn

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Lleno de ira por el fuerte golpe asestado contra su allegado Marco Bográn, el Magistrado presidente del Tribunal Superior de Cuentas(TSC), José Juan Pineda, ha ordenado un ataque directo contra el Consejo Nacional Anticorrupción(CNA), con el fin de desacreditarlo ante la opinión pública.

El CNA ha denunciado a través de un comunicado que José Juan Pineda, dolido por las denuncias contra Marco Bográn, quien es hermano de su nuera, ha ordenado que se emprendan acciones contra el ente de sociedad civil como un tipo de «revanchismo».

Al parecer el Magistrado, luego de ver a Bográn, primero atacado con huevos y luego enchachado de pies y manos, no se pudo contener más y ordenó que inmediatamente se inicie una auditoría contra el CNA.

Pineda estaría buscando desacreditar al organismo anticorrupción que destapó el fraude de los hospitales móviles y provocó la separación de Marco Bográn como director de Invest-H y la posterior investigación en su contra que lo tiene al borde de una larga condena en prisión.

El comunicado del CNA dice lo siguiente:

El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) ha visto con optimismo el paso dado por el Ministerio Público en la presentación de dos requerimientos fiscales la semana anterior en contra del exdirector, Marco Bográn, y del exadministrador de Inversión Estratégica de Honduras (lnvest-H), Alex Moraes, respectivamente acusados de irregularidades en las compras de la pandemia.

Sin embargo, desde esta instancia de sociedad civil creemos que ya es momento para que el ente acusador del Estado haga un esfuerzo mayor para la presentación de próximas acusaciones que generen un buen sabor de boca en la opinión pública, diferente a la ruta que están tomando las causas incoadas la semana anterior con la aplicación de medidas sustitutivas contra los implicados, pues hasta ahora, la argumentación se ha visto un tanto débil ante la teoría del caso, así como la estrategia de acusación.

Para el CNA, es necesario que los procesos generen la percepción de justicia desde un inicio, ya que la lucha contra la corrupción no terminará con los dos primeros nombres de la lista.

Desde el día que fue ordenada la cuarentena a raíz de la presencia del COVID-19 en el país; es decir, el pasado 15 de marzo, los hondureños hemos sido testigos de cómo el nuevo coronavirus confinó a toda la nación y posteriormente enlutó a miles de hogares, pero también de la forma en cómo pareció desatarse una vergonzosa ola de corrupción que vino preñada de opacidad, de la negación de acceso a la información pública y de reticencia a implementar buenas prácticas en el tema de transparencia.

Nada se comparará con el dolor de perder a un ser querido; sin embargo, resultan especialmente tristes y condenables las actitudes de los entes encargados de velar por el correcto manejo de los dineros para cuidar la salud y el bienestar del pueblo, más la posición que han tomado los que se encargan de perseguir a quienes maliciosamente se roban los recursos del Estado.

El CNA considera imperioso que desde el Tribunal Superior de Cuentas (TSC) se atienda con seriedad esta problemática, pues hasta hoy, da la impresión que su apuesta es jugar a perder, a no darle respuestas a la gente y a fomentar la impunidad de los señalados.

Es urgente que el señor José Juan Pineda Varela, magistrado presidente del TSC, se aparte de la conducción de las investigaciones y de la construcción de informes que desde ese órgano salgan con relación a los hechos que toda Honduras ya conoce, pues el manifiesto conflicto de intereses que existe por su relación familiar con Marco Bográn, al ser suegro de su hermana, tira al cesto de la basura la confianza en su labor.

Dado que su presencia como cabeza de la institución persiste, los resultados de su gestión son evidentes, y es que, hasta el día de hoy, se emitió un tan solo comunicado, comparable solo con un pasquín que ha servido para entretenimiento del Ministerio Público, mismo que no significó ninguna presión para los señalados de fallarle al país con sus compras «de buena fe».

Advertimos al magistrado presidente que emprender la aventura de montar una auditoría al CNA no va a amedrentar a todo un equipo de trabajo comprometido a investigar y a decirle la verdad a la población sobre las atrocidades que se han estado y se siguen cometiendo con los fondos públicos en el transcurso de la pandemia.

Utilizar la institucionalidad con ánimos de revanchismo, no refleja otra cosa más que la muestra de las prioridades que tiene el titular del TSC; asimismo, una distorsión de lo que entiende como su trabajo y un desprecio por la ciudadanía, burlándose de ella al cobrar un salario por no hacer lo que le corresponde.

Estamos ante un episodio crítico en nuestra historia; se necesitan hombres y mujeres que actúen ya en contra de la pandemia de la corrupción. Hoy, el TSC está en deuda con su pueblo, pues ha hecho caso omiso a su mandato y se sumerge en una parsimonia que no les sirve a los connacionales que quieren un poco de justicia en medio de su dolor.

Este es el momento de ponerse del lado correcto de la historia, de la justicia y de una sociedad que merece ver la luz al final del túnel, misma que desde la institucionalidad se esfuerzan por apagar.

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